El 75% de las mujeres experimentan un episodio de vulvovaginitis a lo largo de su vida

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Producida por diferentes especies de microorganismos que suelen vivir en la propia vagina sin producir síntomas

Dra. Cristina Cámara de la Unidad de Ginecología, Obstetricia y Reproducción del equipo del Dr. Jiménez del Hospital Ruber Internacional

La vulvovaginitis es la inflamación de la vagina y de la piel externa que la rodea (vulva), aunque no siempre se afectan ambas áreas de forma paralela. Puede ocurrir a cualquier edad como consecuencia de diferentes causas. Es producida por diferentes especies de hongos y bacterias, siendo el hongo Cándida el responsable del 90% de los episodios. Aunque en ocasiones, la inflamación vulvar y/o vaginal, no son de etiología infecciosa, pudiendo tener un origen irritativo o alérgico.

“En el caso de la candidiasis vulvovaginal existen factores desencadenantes bien conocidos que pueden favorecer la multiplicación de este tipo de hongos asintomáticos, como son la diabetes mal controlada, el uso de antibióticos, la gestación, la toma de anticonceptivos, la inmunodepresión, la humedad, etc.”, explica la Dra. Cristina Cámara García, de la Unidad de Ginecología, Obstetricia y Reproducción del equipo del Dr. Jiménez del Hospital Ruber Internacional de Madrid.

Por otro lado la vaginosis bacteriana es producida en su mayor parte por la bacteria Gardnerella y también suele habitar de forma habitual en la vagina.Tal y como indica esta especialista, “debido a sus discretos síntomas, resulta más difícil su identificación, y es llamativo saber que el 50% de las pacientes con vaginosis están asintomáticas y es un hallazgo casual en las consultas ginecológicas”.

El diagnóstico de todas ellas “se suele realizar a través de los síntomas que presenta la paciente y de la exploración, cuando existen dudas se debe tomar muestra para realizar un examen en fresco o un cultivo vaginal y así poder tratar de la manera más correcta posible. En otros casos, resulta muy fácil detectar sus síntomas, que son evidentes y realmente incómodos: picor y ardor en la zona vulvovaginal, molestias durante las relaciones íntimas, secreción vaginal blanquecina y espesa; además, la pareja también puede presentar picores, erupciones y ardor en la zona intima por contagio con las relaciones sexuales,” afirma Cristina Cámara.

Las infecciones vulvovaginales son un motivo frecuente de consulta representando el 20% de las consultas ginecológicas. Según indica la ginecóloga del Hospital Ruber Internacional, “el 75% de las mujeres experimentan un episodio de vulvovaginitis sintomática a lo largo de su vida y el 40-50%, al menos, un segundo episodio”.

Estas infecciones, por lo general, suelen desaparecer con tratamientos tópicos como cremas vaginovulvares, en raras ocasiones necesitan añadir tratamiento oral. “Además del tratamiento con antibióticos, solemos añadir los probióticos vía vaginal u oral, ya que ayudan a repoblar la flora vaginal normal con bacterias beneficiosas que ayudarán a evitar una recaída de la infección. En el momento actual, se considera que las alteraciones de la microbiota vaginal son el principal precursor de las infecciones vaginales”, concluye la doctora Cristina Cámara.